miércoles, 7 de noviembre de 2018

Mujer tenía que ser...

Nelly Bly

Intrépida Reportera



Bajo el pseudónimo Nellie Bly, Elizabeth Jane Cochran (1864-1922) se hizo pasar por loca para adentrarse en el hospital psiquiátrico de mujeres de Nueva York; desafió las convenciones de la época y emprendió un viaje alrededor del mundo como el personaje de Julio Verne Phileas Fogg; y simuló ser una obrera en una fábrica de cajas para denunciar la situación en la que subsistían “los esclavos blancos”. Bly rechazó quedar confinada en el llamado gueto rosa, —los artículos sobre cocina, jardinería y moda—, conquistó a miles de lectores y demostró que el periodismo intrépido no era un coto exclusivamente masculino.Ningún periodista, hasta entonces, había conseguido tanta popularidad, cuando no existía ni televisión ni radio.
Nellie Bly se dedicó a escribir hasta que se casó en 1895 con el millonario empresario Robert Seaman, 40 años mayor. Él murió en 1904 y ella se hizo cargo de sus empresas con la misma energía con que producía textos e introdujo en sus fábricas las medidas sociales que había visto necesarias en sus investigaciones: mejoras sanitarias, cursos, librerías, hasta fitness... Su gestión económica parece que no resultó tan eficaz y, arruinada, tuvo que regresar al periodismo en el New York Evening Journal. Llegó a cubrir la convención de 1913 a favor del sufragio femenino y fue la primera corresponsal en la Primera Guerra Mundial informando desde el frente del Este. Un periodista  escribió de ella, “con su pluma, ¿quién necesita espadas?”. Murió muy joven, a los 57 años, pero habiendo tenido una vida apasionante.

Google la homenajeó con un doodle..